FANDOM


Declaración del capitán Luis Catalán en el expediente Morales Reynoso


Información del Capitán Ayudante DON LUIS CATALAN DE OCON....
TSR 51 39 045

Folio 45.

En Melilla a 21 de setiembre de 1921, comparece ante el Sr. Teniente Coronel DON MANUEL ROS SÁNCHEZ, encargado por el Sr. Coronel de practicar una información referente a la actuación del Regimiento en los sucesos desarrollados en el mes de julio, manifestando el declarante lo siguiente: El día 18 se recibió en el Cuartel un telefonema que copiado a la letra dice: "Comandante General a Jefe accidental Ceriñola.- Disponga V.S. que la tercera segundo ese Cuerpo presente esta plaza marche mañana 19 pernoctar en Zeluan para continuar al día siguiente a Batel, el 21 a Bentieb y el 22 a Anual donde quedará de columna.- Con resto de fuerza disponible en esta Plaza y destinos menos indispensables organizará además dos compañías de 60 hombres cada una mandadas por Capitanes y Oficiales de los presentes en esta que saliendo también mañana, relevarán una de ella a la primera del tercero en Nador y otra a la sexta del tercero en Monte-Arruit y Zaio uniendose las relevadas en estos puntos a la tercera del segundo y marchando con ella a Anual donde quedarán de columna.- Servicios de Plaza que presta ese Cuerpo lo dará Artillería e Ingenieros. - Acuse recibo." saliendo el día 19 en virtud de la orden recibida las compañías tercera del segundo con los Tenientes DON FERNANDO VELASCO GARCÍA, y DON ANTONIO MUÑOZ DUEÑAS; la primera provisional con los Tenientes Don Enrique Navasa y Don Tomás Pérez Andrade para Nador y Zeluan, relevando a la primera del tercero; y la segunda provisional, con los Tenientes Don Antonio García Fernández y Don Luis Balmaseda para Monte-Arruit y Zaio relevando a la sexta del tercero en los citados puntos. Ninguna de las tres citadas compañías llevaba Capitán por no haber ninguno disponible en la Plaza.
TSR 51 39 046

Folio 46.

Suponiendo fundadamente el Capitán que suscribe que el movimiento de fuerzas que relata era precursor de alguna operación inmediata, solicitó y obtuvo autorización para incorporarse a Anual en sus deseos de tomar parte en ella y para conocer la distribución que pudiera hacerse del ganado del Tren Regimental que se encontraba en la posición de Ben-Tieb por disposición de la Comandancia General desde el mes de febrero y cuando el declarante llegó a Anual, a las 15 del día 19, se encontraban las fuerzas del Regimiento primera del primero, primera del segundo, quinta del segundo, tercera del tercero, y ametralladoras del segundo, protegiendo un convoy que salió en la mañana del citado día para la posición de Igueriben. Las citadas compañías en unión de la quinta del tercero que guarnecía el reducto de Anual y quedó protegiendo a una batería constituían las fuerzas de Ceriñola de la posición de Anual. El convoy no pudo llegar por impedirlo numerosísimo enemigo bien armado y fuertemente parapetado en trincheras que se le vio hacer en días anteriores según manifestó y dio cuenta oportunamente a la Superioridad el Comandante don Francisco Mingo y Portillo, de este Regimiento, que estuvo de Jefe de la posición de Igueriben hasta el día 13 en que fue relevado por el Comandante Don Julio Benítez Benítez, que con toda la guarnición sucumbió heroicamente el 21 después de una defensa desesperada por parte de todos los que guarnecían la posición que estaba constituida por la compañía segunda del primero al mando del Capitán DON ALTURO BULNES, con los Tenientes DON JUSTO SIERRA SERRANO, DON AGUSTIN CARRASCO y DON LUIS CASADO ESCUDERO, y por la cuarta del tercero que mandaba el Capitán DON FERNANDO CORREA (por aquellos días con permiso en la plaza), y
TSR 51 39 047

Folio 47.

(Folio 48.) por los Tenientes DON MANUEL CASTRO MUÑOZ, DON OVIDIO RODRIGUEZ y DON RAFAEL VILLANUEVA, todos de Ceriñola; una batería y una sección de ametralladoras de posición.

En la citada operación las compañías se comportaron con gran entusiasmo y elevado espíritu como lo prueba el hecho de haberse presentado al declarante, al llegar al campamento de Anual cuando regresó por orden del Jefe de la columna la fuerza de la misma, el Suboficial de la quinta del primero DON JUAN GARCIA BERNAL ofreciendose a ir con el número de hombres que se le señalase y que voluntariamente quisieran acompañarle aprovechando la obscuridad de la noche a la posición de Igueriben para llevar a los que en ella se encontraban el número de cantimploras de agua que a él y a los soldados que voluntariamente quisieran acompañarle les fuera posible llevar. El ofrecimiento se puso en conocimiento del Jefe de la Circunscripción el cual dio cuenta al General segundo Jefe que llamó y felicitó al mencionado Suboficial diciéndole que si lo consideraba oportuno haría uso de su ofrecimiento y que le manifestaba su gratitud por el abnegado acto que trataba de realizar, encargandole al propio tiempo que preguntase por las compañías el número de soldados voluntarios que aceptaban la idea y que cuando llegasen a ser 20 se lo comunicara. El Suboficial preguntó en la primera del primero y con solo inicial la idea, se presentaron y la aceptaron de primera intención el Sargento JOSÉ CUCALA, el Cabo MANUEL LILLO, y el corneta FRANCISCO PAIVA, 30 soldados más y los cabos ANDRÉS REVUELTA y AGUSTIN ROBLES.
TSR 51 39 048

Folio 48.

La columna regresó al campamento de Anual cuando el Jefe de la misma lo dispuso llegando en perfecto orden después de proteger el repliegue de la vanguardia.

Nada ocurrió el día 20 y el 21 se organizó un nuevo convoy para socorrer a la bloqueada guarnición de Igueriben con resultado tan negativo como el obtenido dos días antes, si bien en este día tomaron parte fuerzas más numerosas, sobre todo de Indígenas por haberse concentrado en Anual un número de Mias de Policía que no puedo precisar; algunas unidades de Regulares y varias harkas amigas; además de cuatro o cinco compañías de Regimiento de San Fernando que el día anterior había llegado para refuerzo procedente del campamento de Dar-Drius al mando del Teniente Coronel del citado Regimiento DON EDUARDO PEREZ ORTIZ.

La resistencia que el enemigo opuso en este día a la marcha del convoy fue mucho más tenaz que el día 19 y juzgando el Jefe de la columna, Coronel de Alcántara DON FRANCISCO MANELLA CORRALES imposible realizar el propósito que se perseguía, consultó con el Excmo. Señor Comandante General, que se encontraba desde el día anterior en Anual, y se dio orden de evacuar Igueriben y de replegarse la columna a Anual una vez efectuada la evacuación de la posición que se trataba de abastecer.

Al campamento de Anual llegaron el Sargento Hermenegildo Dávila de este Regimiento Y DIEZ SOLDADOS QUE HICIERON EL RELATO de la defensa llevada a cabo hasta el último extremo, pues agotaron las munciones y llevaban cinco días sin agua, no pudiendo hacer la aguada por lo distante que está la posición y porque el enemigo puso todo su empeño en rendir por la sed a la valerosa guarnición. De todos los defensores de Igueriben, solamente quedan con vida el alférez de Ceriñola DON LUIS CASADO ESCUDERO, que se encuentra prisionero en Axdyrt y que fue herido, el citado sargento Dávila y los diez soldados mencionados.

Es un deber del declarante hacer constar que el capitán don Fernando Correa que se encontraba con permiso en la Plaza hizo cuanto estuvo de su parte por incorporarse a su compañía y tomar el mando de ella, no lográndolo por no haber podido llegar a Igueriben los convoyes de los días 19 y 21 a los que asistió en vanguardia con las fuerzas regulares para conseguirlo; así como también trató de incorporarse sin lograrlo por el mismo motivo el capitán médico DON JUAN PÉREZ Y RUIZ CRESPO.

El día 20 era jefe de la circunscripción y posición de Anual el coronel de artillería DON JOAQUIN AGUELLES DE LOS REYES, que fue relevado este mismo día por el coronel del regimiento de caballería Alcántara señor Manellas.

Los capitanes de las unidades del Regimiento que guarnecían a Anual era los siguientes: -primera del primero DON JOSE ROBLES RUIZ (enfermo en la Plaza) teniente don Juan Cañas Sánchez, alférez don Fernando Rabasa y alférez don Luis Mondéjar.
TSR 51 39 049

Folio 49.

(Folio 49.) primera del segundo capitán don Emilio Morales, teniente don Francisco Arce y don Fernando Cosido y alférez don Antonio Moreno Parriol.

Quinta del segundo, capitán don José de Acuña, teniente don Enrique Carballo Losada, don Augusto Sánchez Moya (que se encontraba en Toledo en la Escuela de Gimnasia) y alférez don Andrés Lostau.

Tercera del tercero, capitán don Arístides Corch, tenientes don José Castrillón, alféreces don Julio Moral y don Modesto Martínez Taboada.

Quinta del tercero, capitán don Julio Rodríguez Gómez (por incorporar de la Península) y tenientes don Ignacio Vizcaíno, don Pedro Vals de la Torre y alférez don Jesús Corbía.

Ametralladoras del segundo, capitán don Rafael Valcarce y tenientes don Demetrio Fontán y don Norberto Pérez Baturone (con permiso en España.)

La noche del 21 al 22 de julio, fue cercada la posición de Anual, tiroteando el enemigo por todos los frentes; se reforzó al parapeto y se construyó un través de sacos terreros cerrando la entrada de la primitiva posición que guarnecían las compañías de Ceriñola y las de San Fernando, que dos días antes habían llegado de Dar-Drius, dos baterías y dos compañías de Ingenieros. En el mogote existente entre la posición ocupada por nuestras fuerzas y la que ocupaban los regulares se encontraba el reducto que guarnecía la quinta del tercero de Ceriñola y a media ladera, cuatro o cinco compañías del regimiento de África. En el reducto había también una batería.

La policía acampó en las inmediaciones del campamento de regulares y en la tarde del día 21 después del proyectado convoy a Igueriben estuvieron en el campamento conferenciando con el comandante general los moro Berrehai y Raddur-Amar, de Beni-Said, los que pernoctaron en el campamento indígena.

A las 10 de la noche del citado día 21 se reunieron en la tienda del comandante general (sin duda para tratar de la situación) todos los primeros jefes de las distintas armas: coronel don Gabriel de Morales, de la policía indígena; coronel don Francisco Manellas, del regimiento de Alcántara; jefe de la posición; teniente coronel de Ceriñola don Pedro Marina; teniente coronel de San Fernando DON EDUARDO PEREZ ORTIZ; el jefe de las fuerzas de artillería, el de las fuerzas de África, de regulares, el comandante de ingenieros CON EMILIO ALZUGARAY y no sé si alguno más, terminando la reunión cerca de las dos de la mañana y guardando todos absoluta reserva de lo tratado.

El día 22 se notó en el campamento una gran vacilación en las múltiples disposiciones, contradictorias muchas de ellas, que frecuentemente se daban, pues a las 9 proximamente se dispuso que el ganado saliese a la aguada, y pocos momentos después se ordenaba que con toda urgencia se cargasen tres mulos por compañía con las cajas de municiones de las mismas y que el resto del ganado se enviase a Sanidad para organizar un convoy de heridos con los que en el campamento quedaban del día anterior, que no habían podido ser evacuados; disponiendo también que las unidades llevasen unica y exclusivamente las tres cajas de municiones, dejando toda la demás impedimenta, como son: cubas de agua, menestra, menaje de cocina y equipaje.

Se procedió a cumplimentar la orden con grandísima precipitación y desorden por los repetidos avisos que se recibían, y el que suscribe avisó por orden del teniente coronel señor Marina, al capitán de la tercera del tercero señor Corch para que facilitase 40 conductores para el convoy de heridos que iba a salir inmediatamente y que debía ir protegido por el resto de la compañía, por la compañía de ametralladoras del segundo batallón y por la quinta del segundo que mandaba el capitán Acuña. El capitán Morales de la primera del segundo dio personalmente al señor teniente coronel Marina orden de defender el frente que ocupaba el parque de intendencia para proteger la salida e ignora el que suscribe las órdenes que daría el citado jefe a las compañías primera del primero de la que habia tomado el mando en armas al capitán Correa y a la quinta del tercero por haber salido cumplimentando lo dispuesto por el señor teniente coronel con el convoy de heridos.

Esta parte de la columna salió bajo nutrido fuego en perfecto orden de marcha no sin desplegar la fuerza libre de la tercera del tercero porque estaba protegido el paso por fuerza del regimiento de África por la quinta del tercero de Ceriñola, que ocupaba el reducto y por la vanguardia de fuerzas indígenas que había montado el servicio en las alturas a la entrada del desfiladero que conduce por Izumar a Ben-Tieb. Una vez en el desfiladero y poco antes de llegar al re-
TSR 51 39 050

Folio 50.

(Folio 50.) codo donde empieza la cuesta de Izumar, se vio tiroteada esta fracción de la columna por fuerzas de policía, o regulares, de las que, al parecer, constituían la protección del paso de la columna, sin que esta sorpresa lograra descomponer el orden de marcha del convoy, pero indudablemente debió aumentar la intensidad de los fuegos sobre la fuerza que seguían al convoy de heridos y su protección, puesto que, antes de llegar este a la posición de Izumar, llegaron en tropel y mezclados acemileros de distintos cuerpos, una batería de montaña, que perdió varias cargas por muerte de los mulos, y un gran número de policía y regulares en actitud pacífica, pero sin orden alguno e independientes unos de otros.

El resto de las fuerzas que componían la columna de Anual, debió salir por fracciones; ignorando el que suscribe quien las mandaba y el orden de formación que adoptaron.

Rebasada la posición de Izumar fue de nuevo hostilizado el convoy de heridos, ordenando el que suscribe a varios policías que venían mezclados ya con el convoy, que defendieran el paso del mismo y obligando a destacarse a unos ocho o nueve hombres hacia el flanco derecho de la dirección de marcha y después de hacer unos doscientos o trescientos disparos, cesó el fuego del enemigo y continuó el convoy sin novedad desenfilado de las vistas de algunos moros aislados procedentes de Igueriben aprovechando la configuración del terreno por aquella parte. En el trecho de camino que va por el cauce de barranco y hasta llegar a Ben-Tieb, fue el convoy ligeramente tiroteado por algunos habitantes de los poblados, pero tan de tarde en tarde y con tan poca intensidad, que no fue necesario empeñar en ningún momento combate serio por esta fracción de la columna, que llegó a Ben-Tieb con todos los elementos que constituían en convoy. Al llegar a esta última posición tomó el mando de todas las compañías citadas y de las fuerzas que habían llegado en la primera del primero, primera del segundo y quinta del tercero, que llegaron más tarde, el teniente coronel don Pedro Marina, ordenando al que suscribe que marchase a Drius por si allí se encontraban algunos soldados de los muchos que faltaban de las compañías primera del segundo y quinta del tercero y al encontrarse el declarante proximamente a mitad del camino de Ben-tieb a Dar-Drius, vio que el campamento de Ben-tieb estaba ardiendo y que las fuerzas que allí se detuvieron continuaban la marcha.

Una vez incorporadas al campamento de Dar-Drius las fuerzas que salieron de Anual se procedió a organizar la columna y a pasar lista a las compañías viéndose que a la primera del primero le faltaban solamente ocho individuos, pero de la primera del segundo y quinta del tercero faltaba casi todo su efectivo y algunos soldados que estaban presentes manifestaron que habían muerto el capitán Morales, el teniente Arce, algunos oficiales más, que no supieron precisar, y muchos soldados.

También se encontraba en Drius el capitán don José Pérez Peñamaría de la primera del tercero que en unión de la sexta del tercero que mandaba el capitán Luque y de la tercera del segundo, habían salido de Ben-tieb por la mañana del día 22 en dirección a Anual formando parte de una columna integrada por dichas compañías, dos o tres escuadrones de Alcántara, y una o dos compañías de ingenieros al mando de todas estas fuerzas del teniente coronel don Fernando Primo de Rivera para establecer una posición entre Bentieb e Izumar, que sirviera de protección al camino, manfiestando el teniente coronel que hicieron la marcha sin novedad pero que cuando estaban dando principio los trabajos de fortificación, recibió orden de apoyar la retirada de la columna de Anual avanzando en dirección a Izumar; haciendo el citado jefe, en Drius, calurosos elogios del brillante comportamiento de las fuerzas a sus órdenes y dijo que se habían batido valerosamente y que había muerto el capitán Luque de la sexta del tercero y los tenientes don Honorato Hernando que había conducido su sección con gran serenidad dando pruebas de un valor heroico y el teniente Velasco que mandaba la quinta del segundo.

Las fuerzas procedentes de Anual y de la columna del teniente coronel Primo de Rivera, pernoctaron en Drius sin ser hostilizada durante la tarde del día 22, noche del 22 al 23, ni en la mañana del 23 hasta las 9; hora en que el capitán que suscribe salió para la plaza con una orden urgente del jefe de las fuerzas del regimiento, teniente coronel don Pedro Marina, para que, sin pérdida de día, se enviasen a la columna prendas para los individuos de las compañías diezmadas que estaban descalzos y medio desnudos y sobre todo que se enviase con toda urgencia menaje de cocina de que se carecía en absoluto por haber quedado todo el de Ceriñola y de San Fernando en Anual y no tener las unidades ranchos en frío por haberlos consumido los días 19 y 21, no pudiendo confeccionar ranchos en caliente por falta de menaje, pues se creía por todos que la columna permanecería en Drius reunida por haberse dado orden en la tarde del mismo día 22, para que el ganado de algunas baterías regresara a
TSR 51 39 051

Folio 51.

(Folio 51.) la Plaza. La orden recibida del Sr. teniente coronel la cumplimentó el declarante el mismo día 23 dando cuenta de lo que el citado jefe había dispuesto al Sr. comandante mayor a las 16, no pudiendo este enviar a Drius lo que se le pedía porque al siguiente día 24 ya no circulaban los trenes de Melilla a Batel.

De todos es conocida la actuación de las restantes compañías del regimiento que sucumbieron; segunda del primero y cuarta del tercero en Igueriben; ametralladoras del tercero y tercera del tercero en Buy-Meyan; cuarta del primero en Sidi-Dris; sexta del primero en la Intermedia B.; cuarta del segundo en Talilit; sexta del segundo en Yebel-Uddia e Izumar; primera del tercero, sexta del tercero, quinta del segundo, con la columna del teniente coronel Primo de Rivera y en Monte Arruit; primera del segundo y quinta del tercero en Anual; quinta del segundo, tercera del tercero, primera del primero y ametralladoras del segundo en Monte-Arruit; primera provisional en Zeluan y segunda provisional en Monte-Arruit.

Ignora el declarante las órdenes que pudieran recibir las compañías que se encontraban destacadas, pero sobre este extremo podrán informar seguramente los capitanes de Estado Mayor don Emilio Sabater, don Jacinto Dolz del Castellar y el jefe de la sección campaña de comandancia general; y del comportamiento de las unidades del capitán Sabater y el teniente coronel de San Fernando Sr. Pérez Ortiz que con ellas estuvo en Monte-Arruit hasta la evacuación de esta posición.

Digno del mayor elogio fue el capitán de la primera del primero don Jesús Robles Ruiz, que encontrandose enfermo salió voluntaria y espontaneamente para incorporarse a su compañía, de la que tomó el mando en Batel y según todas las noticias encontró en Monte-Arruit muerte gloriosa.

(Rúbrica: Luis Catalán de Ocón)

(Volver a Morales Reynoso.)

(Volver a Pares.)